26 abril 2010

La mayoría en el Cabanyal

Vamos a ver si sentamos ya la cabeza con el monotema del Cabanyal. La mayoría de los valencianos quieren que la avenida Blasco Ibáñez parta por la mitad el Cabanyal, y a esa mayoría le importa un carajo si se derriban unas torres miramares, o una casa de la palmera antiguamente protegida, o si se destrozan zócalos cerámicos centenarios o si se rompen tramas urbanas declaradas bien de interés cultural.
La mayoría de los valencianos creen que si no se hace la avenida es por culpa de un grupo de personas que ni viven en el Cabanyal (cuando la verdad es los gobernantes actuales llevan gobernando 19 años sin que hayan empezado ni un metro la dichosa avenida).
A la mayoría de los valencianos también les da lo mismo si hay vecinos afectados a los que les están robando la casa por dos duros mediante el mobbing y el chantaje urbano, y les da lo mismo si se les paga por su vivienda un precio justo o no, y si alguno de los vecinos no quiere vender, se le debe expropiar su vivienda por el bien general.
Y la mayoría de los valencianos piensan que con la avenida se enterrarán a todos los yonkis, traficantes y mala gente de la contornada.
Y la mayoría de la gente piensa que así se acabará el tema de la droga, y no quieren ver que la mayoría de la gente es la que está consumiendo la droga que venden los minoritarios clanes traficantes.
La mayoría de la gente piensa que con la nueva avenida el resto del barrio se quedará tal y como está (no ven que ante una avenida moderna y con gente de pasta sus calles serán un foco de mierda y degradación).
La mayoría de los vecinos del Cabanyal llenan sus balcones con pancartas pidiendo la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez el mar y son incapaces de dejar de votar al partido que tras doce años de mayoría absoluta en Valencia ha llenado de mierda sus calles ( y es muy curioso ver pancartas en balcones de viviendas que se van fuera con el proyecto urbanístico, y todo porque no se han enterado todavía que la mayoría de las edificaciones de más de tres alturas también están afectadas con el mismo proyecto que la avenida).
La mayoría de los valencianos todavía piensan que la semana santa marinera es una fiesta religiosa  y que a quien no le gusta es un mal valenciano.
La mayoría de los valencianos no tienen porqué tener la razón, podrán ganar en las urnas todas las veces que quieran, pero ello no quiere decir que estén en posesión de la verdad suprema. Lo que está claro es que se lo creen todo, todo y todo. Y a veces hay que saber decir no y pensar por uno mismo.
El Cabanyal no tiene solución, porque cuando esté hecha la avenida será otra cosa.

1 comentario:

Charo Peiró dijo...

Me hace mucha gracia un pensamiento que se me viene a la cabeza cuando veo esas pancartitas: me digo que si para acabar con la suciedad, la droga, la delincuencia, la marginalidad... y si para abrirse al progreso como dicen... y si para invertir en colegios, centros deportivos, parques, jardines...Si para ello hace falta una avenida, entonces todos los barrios de Valencia deberian pedirse una.
Te imaginas! Todos los barrios diciendo "Quiero una avenida en mi barrio! Un clamor general en Valencia pidiendo avenidas. Jajaja
No se por que no se las piden... Estaran mas tontos que aqui en el Cabanyal? O seran mas listos?